 Independientemente de las características de cada raza, más o menos agresivas, según con qué fin fueron concebidas, es importante que los dueños los traten bien y que se los adiestre debidamente. Jorge Francisco Tálamo, retirado de Prefectura Naval Argentina, es considerado un conocedor del tema; mientras prestaba servicio activo, realizó cursos para adiestrar perros detectores de droga y realizar tareas policiales; primeros auxilios de perros y una especialización en Brasil, sobre comportamiento canino. Tálamo, dijo a La Calle que “los Rottweiler, Dogo, Doberman, Bullmastiff y Mastin Napolitano entre otros, son consideradas musculosos, de cuerpos grandes, netamente de guardia. El Rottweiler es el perro que tiene la mordida más fuerte, son 450 libras por centímetro cuadrado.”
¿Cómo fueron adiestrados? Jorge Tálamo, advirtió que “es importante tener en cuenta la forma en que se adiestra a un perro, hay gente que los trata bien mientras son cachorros, después le ponen un collar, los atan y se olvidan de ellos, el animal como una persona necesita cariño, si no lo tiene se pone malo. Generalmente, cuando a los perros se los trata bien, todos son buenos. Hay que tener conciencia del perro que se tiene. El 99% de la gente que compra un Dogo, te dice ‘mi perro se come un león’, lo enseñan para que sea temible, pero cuidado, porque después no lo pueden dominar.”
El espacio físico “No creo que el espacio físico modifique el carácter de un perro, pero no se puede pretender tener un Labrador que necesita mucha ejercitación, dentro de un departamento, hay que dedicarle media hora a la mañana y media a la tarde para que salga a recrearse. En esos casos es preferible tener un Caniche o un Pequinés, que son perros pequeños y con menos exigencias físicas.
Las razas recomendadas Cuando en una familia hay chicos, son aconsejables el Golden Retriever, o el Labrador que son animales familieros; también el Boxer, porque puede tener ocho o diez años y siempre está dispuesto a jugar. No así el Ovejero Alemán que durante los primeros cinco o seis años es juguetón, pero luego sufren displasia de cadera y pueden cambiar su actitud.
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