«Nuestra pretensión es que los dueños de los perros, que vienen a ser uno de cada 16 pamploneses, tengan un conocimiento real de las normas que les afectan y sepan que las tienen que cumplir. Se trata de actuar por la razón, no por la imposición», dijo Polo. La campaña busca reducir los problemas de salubridad en los espacios públicos y mejorar el conocimiento de los medios de que dispone el Ayuntamiento.
Zonas y contenedores
El concejal recordó también que existen en Pamplona un total de 17 zonas de esparcimiento canino y 107 contenedores especiales para la recogida de excrementos.
Las zonas de esparcimiento son los únicos lugares en los que los perros pueden andar sueltos. Fuera de estos puntos, deben ir atados o exponerse sus dueños a ser sancionados con una multa de no menos de 90 euros. El año pasado se pusieron 140 multas por este incumplimiento.
En cuanto a los contenedores, son papeleras especiales y señalizadas de las que el Ayuntamiento de Pamplona ha colocado 107. Las sanciones por este hecho fueron 8 el año pasado y 9 en 2004.
El mantenimiento de las zonas de esparcimiento y de los contenedores supone al Ayuntamiento un coste anual de 46.500 euros. La localización concreta de zonas y contenedores se puede saber a través del teléfono 010 o en la web municipal (www.pamplona.es).